Sobre el Portal

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El archivo personal de Marino Gómez-Santos reúne su legado intelectual y humano al servicio de la cultura.

Marino Gómez-Santos

Escritor y periodista
Premio Nacional de Literatura de 1971
Oviedo, 28 de octubre de 1930 - Madrid, 9 de diciembre de 2020

Fue, como él mismo confiesa, niño de mirador, observador curioso desde la casa familiar del trajín de la calle, al que se incorpora cuando la edad se lo permite, asistiendo como testigo al movimiento de la ciudad, que es el movimiento de sus gentes, de los logros del arte y de la cultura, no como teorías, doctrinas o escuelas, sino como afanes de sus protagonistas y resultado de sus vitalidades, como interrelación entre las personas, sus vidas y sus obras, porque como diría Ortega “ el hombre constantemente hace mundo, forja horizonte” al sumergirse en la vida colectiva que le toca vivir.

Al placer de la observación de costumbres y gentes, añade Gómez-Santos un muy temprano amor por la palabra hablada.

Observar y hablar, el gozo por la palabra y por su uso en un contexto que hay que captar, porque la palabra es también circunstancia, comunicación subjetiva. He aquí, precozmente dibujadas, dos condiciones para ser escritor y periodista, los oficios que desempeñará con la facilidad de un predestinado.

Desde muy pronto lee a Rubén Darío, Clarín, Unamuno, Galdós, Pérez de Ayala, Azaña, Alberti… Confiesa que la lectura de La Regenta, de los Cuentos Morales y, posteriormente, de la biografía titulada Clarín el provinciano universal, obra del escritor y periodista, también asturiano, Juan Antonio Cabezas, marcaron su rumbo intelectual.

Atraído por la curiosidad por saber, frecuenta en su Oviedo natal tertulias, redacciones de periódicos y a la clase médica, por la que siente una gran fascinación que ya nunca le abandonará: el psiquiatra Quirós Isla le inicia en el conocimiento de la biografía con tintes biologicistas, al que se suman otros doctores como Cortés del Egido, García Morán, García Oliveros y, singularmente, Álvarez-Buylla Godino, que fue su primer valedor.

A la literatura y la medicina se añaden en esos primeros años juveniles, cuando se esbozan definitivamente las personalidades, su interés por la pintura, la ópera y el mundo del toreo, temas sobre los que no dejaría de escribir a lo largo de su vida.

Cubierta del libro de Marino Gómez Santos sobre Oviedo

Su pasión por Clarín le lleva, con poco más de veinte años cumplidos, al proyecto de escribir una biografía de su “ primer maestro intelectual”, empresa doblemente ardua tanto por la juventud del autor como porque sucede en el Oviedo de la posguerra, cuyos sectores dirigentes mantienen una animadversión contra el autor de La Regenta, al que no le perdonan que ventilara sus hipocresías, falsedades e incultura, ni tampoco por su espíritu liberal, en el que convergían una fe religiosa auténtica con un krausismo muy personal.

Comienza Marino Gómez-Santos la preparación de la biografía por donde debe, documentándose, leyendo todo lo que sobre Clarín llega a sus manos, que no es bastante por causa de la censura, por lo que se ve en la obligación de rebuscar en archivos privados, con una desenvoltura impropia de su edad y aguantando alguna que otra impertinencia y desdén. Durante esos trabajos preparativos hace un descubrimiento que tendrá una gran importancia posterior, cuando aborde otras biografías que le darán la fama: nos referimos al valor de los epistolarios que, según su testimonio, son “ fuente de información directa que permite abordar la psicología de los corresponsales. "

Después de muchas fatigas y de boicoteos afortunadamente estériles, en 1952, publica Leopoldo Alas Clarín: ensayo bio-bibliográfico, prologado por el Doctor Marañón, obra que le granjeó antipatías en su Oviedo natal. En ese momento, el doctor Álvarez-Buylla le aconseja que se marche a Madrid, sugerencia que coincide con la invitación de Juan Antonio Cabezas para que imparta una conferencia en el Centro Asturiano de la capital de España.

Para Marino Gómez-Santos es momento de volar, de arriesgarse, porque Oviedo parece agotado y hostil, de modo que viaja a Madrid, dicta la conferencia y decide visitar inmediatamente a Marañón, en agradecimiento a su importantísimo prólogo, para regalarle un ejemplar de su libro sobre Leopoldo Alas, al igual que a Azorín en su casa de la calle de Zorrilla.

Coincide su llegada a Madrid con otro feliz ofrecimiento de Juan Antonio Cabezas, al que considera “su segundo padre”, consistente en colaborar en las páginas literarias del diario España, dirigidas por el orteguiano Fernando Vela.

Café Gijón

Comenzada su instalación en la capital, se acerca a la tertulia del Café Gijón, conoce personalmente a César González-Ruano, Sánchez Mazas, Fernando Díaz Plaja, Camilo José Cela, recientemente nombrado miembro de la Real Academia Española, Pío Baroja y su círculo (el doctor Val y Vera, Luis Fernández Casas, Gonzalo Gil Delgado, el doctor Arteta y otros) e inicia su colaboración con ABC, la Agencia Serco y algunas revistas literarias, publicando diariamente en el vespertino Madrid. En muy pocos meses, el nombre de Marino Gómez-Santos transita ya por los círculos literarios y periodísticos de la capital, haciéndose un lugar y labrándose una reputación.

A medida que aumenta su prestigio, sus colaboraciones en prensa se van ampliando, convirtiéndose en firma habitual de los diarios Pueblo y Ya, y de la revistas Blanco y Negro, Índice,Gaceta Ilustrada, Mundo Hispánico, La Actualidad Española y Tribuna Médica, publicación de la que formó parte de su grupo fundacional.

En la prensa destaca por sus entrevistas, que están en las antípodas de la presentación de un cuestionario típico que el entrevistado, al que le puede la desgana, contesta con los tópicos habituales y sin desprenderse del acartonamiento del personaje que lo envuelve, porque eso no sería entrevista sino encuesta, expediente o reiteración. Debe mucho su modo de afrontar la entrevista a la tertulia literaria, y a una prosa viva, como la de su admirado Julio Camba, en la que la anécdota es “ la flor de la historia”. En sus entrevistas vemos al entrevistador fajarse en corto, con preguntas sugerentes y con instinto para hacerlas en el momento justo, además de respeto al entrevistado y dominio del tema a tratar.

Marino Gómez-Ssantos con Emilio Romero, directo de Pueblo

Gracias a las entrevistas que realizas, traba relaciones personales y acumula conocimientos variopintos de la psicología individual, tan importantes para el oficio de periodista, que le permiten dar con naturalidad un salto al género biográfico, que es su favorito y en el que más destaca, siguiendo la estela que ya fijó con sus primeras lecturas y en su trabajo de juventud sobre Clarín. Tanto es así que de su obra llegará a decir Francisco Umbral (al que Gómez-Santos considera el más grande renovador literario de su generación), que constituye un género nuevo y personalísimo que reclama un nombre inédito, el de biografía en caliente.

En su dilatadísima carrera de periodista y de escritor, la relación de entrevistados y biografiados por Marino Gómez-Santos es extensísima, aunque entre ellos destacan tres personalidades por la extraordinaria influencia que tuvieron en su vida y obra: Baroja, Marañón y Severo Ochoa.

Para hacernos una idea del inventario de personajes que trató, sirvan los siguientes ejemplos como muestra.

Entre los médicos y científicos destacan, como acabamos de mencionar, Severo Ochoa (del cual fue biógrafo, albacea, secretario general de la Fundación Carmen y Severo Ochoa, además de amigo entrañable) y Gregorio Marañón (por cuya biografía, Vida de Gregorio Marañón, en la que utilizó como fuentes, entre otras, su extensísimo epistolario, recibió en 1971 el Premio Nacional de Literatura). A ellos se añaden el ya citado Plácido Álvarez-Buylla, Hermenegildo Arruga, Carlos Blanco Soler, José Casas Sánchez, Marcolino Gomes Candau, Joao Cid Dos Santos, Fernando Enríquez de Salamanca, Guido Fanconi, José Gay Prieto, Plácido González Duarte, Domingo García Sabell, Jesús García Orcoyen, Bernard Houssay, Teófilo Hernando, Henry Laborit, Juan José López Ibor, Eloy López García, Francisco Luque Beltrán, Pedro Laín Entralgo, Juan Rof Carballo, Francisco Grande Cobián, Gonzalo Rodríguez Lafora, etc…

Marino Gómez-Ssantos asiste a una sesión de trabajo con Gregorio Marañón

De las personalidades de la cultura, las artes y las letras, citamos a Claudio Sánchez Albornoz, Azorín, Ramón Menéndez Pidal, José Ortega y Gasset, Ernest Hemingway, Ramón Pérez de Ayala, Pío Baroja, Camilo José Cela, Ramón Gómez de la Serna, Rafael Alberti, Ignacio Agustí, Tomás Borrás, Francisco de Cossío, Francisco Umbral, Wenceslao Fernández-Flórez, José María Gironella, Pedro de Lorenzo, Dámaso Alonso, Torcuato Luca de Tena, Antonio Buero Vallejo, Edgar Neville, Vicente Aleixandre, Alejandro Muñoz Alonso, Antonio Mingote, José del Río Sainz, Víctor de la Serna, Miguel Delibes, Sebastián Miranda, Ricardo Macarrón, etc…

Del mundo del toreo, señalamos a Vicente Pastor, Rafael Gómez Ortega ( El Gallo), Manuel Mejías (El Papa Negro), Nicanor Villalta, Marcial Lalanda, Domingo Ortega, Victoriano de la Serna, Rafael Vega de los Reyes (Gitanillo de Triana), Álvaro Domeq, Pepe Luis Vázquez, Antonio Bienvenida, Miguel Báez (Litri), Julio Aparicio, Juan Belmonte, Antonio Ordóñez, Manuel Benítez Pérez (El Cordobés ), Santiago Martín Sánchez (El Viti), Juan García ( Mondeño), Jaime Ostos, César Girón, Luis Miguel Dominguín, Curro Romero, Antonio Borrero (Chamaco), etc…

Añadamos a lo anterior sus trabajos y conferencias sobre la monarquía, los temas asturianos y sus entrevistas a personajes del teatro (Aurora Bautista, Adolfo Marsillach), el cine (Charles Chaplin, Paco Rabal, Fernando Fernán Gómez), la canción popular (Carmen Sevilla, Paquita Rico) y el mundo de la empresa (Santiago Bernabéu, Eduardo Barreiros) y tendremos una ide de una trayectoria intelectual que, plasmada en más de sesenta libros y en innumerables artículos, se mantuvo hasta el final con una vitalidad y pasión admirables.

Placa conmemorativa de MGS en su domicilio de Madrid